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Mandalas como método de relajación

Aún y cuando en estos días, algunas actividades se están ejecutando vía electrónica; es importante darse un tiempo para la relajación, concentración y desconectarse de la rutina, de las noticias alarmantes que generen ansiedad o incrementen el estrés en la familia.

Para lograr lo anterior una técnica muy útil lo constituye el pintar Mandalas; es un término de origen sánscrito, que significa “diagrama” o “círculo”, Se dice que estas figuras se pueden encontrar tanto en la naturaleza, en algunas conchas de mar o flores como la del Loto o bien en dibujos o creaciones del hombre.

Beneficios del trabajo con los Mandalas:

  • Propicia el autoconocimiento, la autoexpresión.

  • Nos permite encontrar el centro en nosotros mismos.

  • Ayuda a crecer la paciencia que es el arte de aceptar que hay un momento para cada cosa.

  • Desarrollan nuestra capacidad de asombro, de ver cada instante con ojos nuevos y disfrutar así la vida más plenamente.

  • Cultivamos una actitud de aceptación, con curiosidad ante el aspecto que va tomando la obra que tenemos ante nosotros.

  • Nos ayuda a relajarnos y a encontrar la paz en medio de las dificultades.

  • Potencian la concentración y favorece la estimulación del hemisferio creativo del cerebro y el intuitivo y mágico en los niños.

  • Como dibujar un Mandala:

  • Si nosotros queremos construir un mandala, debemos tener en cuenta su esquema básico:

  • Un círculo y cuatro puntos cardinales, obviamente esta no es una regla estricta que no se pueda romper, también puede ser que en lugar de que su base sea un círculo puede ser un triángulo, un cuadrado, o un octágono.

Como colorear un Mandala:

  • Busca un lugar tranquilo, y observa detenidamente tu mandala, si después de observarlo por un largo rato notas que se mueve ¡es la energía que está en movimiento!

  • Es conveniente empezar a pintarlo de afuera hacia adentro, esto representa el autoconocimiento de lo externo, hacia nuestro interior.

  • Decide la dirección que vas a pintarlo y trata de mantenerla.

  • Al elegir los colores puedes hacerlo de manera intuitiva, trata de cambiar tu estado de ánimo de esta manera. ¡no importa que no combinen!

  • Evitar interrupciones.

  • Puedes utilizar música de Mozart en un volumen bajo, apenas audible.

  • Tal vez te de sueño en el proceso, si estabas tenso, el mandala está cumpliendo con la relajación, es normal, en este caso es preferible dejarlo ¡y disponte a dormir!.

  • Si no terminaste el mandala en ese momento, déjalo así, la próxima vez que quieras pintar uno, elige uno nuevo, con colores que vayan más acorde con tu estado de ánimo en ese momento.

  • Si quieres que el mandala te guíe para el auto-conocimiento, no pienses en formas ni colores, deja que solo te vaya guiando, haciendo lo que en ese momento de manera intuitiva te nazca.

  • Una vez concluido; anota en la parte trasera todo lo que vino a tu mente en este proceso de pintado de tu mandala.

  • Si fueron situaciones positivas o en particular una sola emoción, puedes ponerle ese titulo a tu mandala y utilizarlo cada vez que sientas necesidad de ese recurso que te trajo a la mente.

  • Si hubo algún recuerdo triste o sentimiento negativo; date le permiso de colorear otro mandala concentrándote específicamente en ese sentimiento o emoción.

Bibliografía Seleccionada:

“La fuerza de los Mandalas” Klaus Holitzka, Edición Obelisco

Nota: Los mandalas los puedes comprar en cualquier librería o bajarlos de internet, seleccionar los que te gusten y darte el permiso de dibujarlos.

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