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Adolescentes en Cuarentena




Los adolescentes y los adultos jóvenes son los que más han tenido dificultades en esta jornada de distanciamiento social por el Coronavirus.

Muchos adolescentes se sienten irritables, molestos e incluso deprimidos y esto además de ser un hecho preocupante en términos de la salud mental también genera dificultades en la convivencia familiar.

La adolescencia es la etapa de la vida en donde el niño se va convirtiendo poco a poco en adulto generalmente se marca su inicio cuando empiezan a mostrarse algunos cambios en sus características sexuales secundarias y termina cuando ese hijo es independiente de los padres, en la actualidad esta etapa dura más tiempo ya que los jóvenes tardan más en lograr la independencia financiera.

Muchas veces escuchamos a padres y madres referirse a sus hijos que viven en casa como adultos porque ya cumplieron la mayoría de edad, queremos aclarar que nosotros hablamos de adolescentes e incluimos en esta categoría los hijos que aún viven en la casa de sus padres y dependen de ellos económicamente aún si tenga 20 o 25 años, está aclaración es importante ya que ayuda a los papás a tener claro que siguen cumpliendo una función de crianza con sus hijos mayores de edad que viven en casa, con esto no queremos decir que deben tratarlos como niños pero sí que los padres tienen trabajo que hacer con ellos. Una de las funciones de las familias en la etapa de los hijos adolescentes y adultos jóvenes es lograr esa independencia de la que hablamos, que los hijos logren salir del nido no es tarea fácil porque al mismo tiempo los papás quieren y deben protegerlos y algunos peligros. Muchos conflictos surgen en esta etapa porque los padres necesitan ser flexibles e ir cambiando el estilo que tenían de ser papás, lo que funcionaba muy bien cuando su hijo era pequeño va a ser muy diferente a lo que se requiere para que las cosas funcionen en la edad escolar y luego en la adolescencia y si tienen hijos en diferentes etapas, van a necesitar ser un diferente tipo de papá para cada uno.

En la etapa de adolescente, lo que está sucediendo es que la persona se está diferenciando en sus padres, está definiendo quienes y para hacerlo necesitas ser muy crítico con ellos cuando antes los veía como perfectos. Si un hijo siguiera viendo cómo perfectos a sus papás jamás se separaría de ellos y la familia fracasaría en el objetivo que tiene esta etapa. Como parte de ese proceso de diferenciación de los padres y la búsqueda de identidad del adolescente, es esperable que la relación con ellos sufra muchos cambios algunos de ellos muy dolorosos, cuando antes los hijos se emocionaban de pasar tiempo en familia. El adolescente puede protestar e incluso enojarse ante tal petición, en esa etapa hay una fuerte necesidad de identificarse con un grupo y los amigos juegan un papel esencial.

Imaginemos ahora es adolescente que ha estado tratando de mostrar que es diferente a sus papas, qué ha sido crítico con ellos, que cuestiona sus reglas sus valores y sus costumbres, que siente una gran necesidad de pasar tiempo con los amigos o con su pareja y ahora tiene semanas encerrado en una casa sin ver a los amigos a lo mejor sin privacidad, triste y frustrado porque no puedo hacer muchas cosas que tenía planeadas. No estamos diciendo con esto que se le deba permitir al hijo adolescente que sea grosero o desconsiderado con el resto de la familia todo lo contrario, solo queremos tratar de ponernos de su lugar y ver las cosas desde su perspectiva para poder entenderlo y encontrar la forma de que la convivencia no sea tan difícil las próximas semanas.


La primera recomendación que tenemos es que trates de empatizar con tu hijo aunque a ti te parezca que está exagerando por entristece tanto por perderse su graduación por ejemplo o porque no ha podido ver a la novia, trata de escuchar y entender lo que siente y procura no minimizar ni descalificar sus sentimientos.

Probablemente tú tienes en este momento preocupaciones más grandes, pero para tu hijo eso que siente es importante, los adolescentes tienen mucha información sobre lo que está sucediendo con la pandemia y suelen tener su propia opinión al respecto, en ocasiones una opinión contraria a la de los papás sobre cómo se debe de manejar la situación. Esta diferencia puede llevar a discusiones cuando se produzcan trata de escuchar y entender su de vista, sin entrar en una escalada que termine en pelea.

Los adolescentes pueden parecer muy maduros, en especial cuando discuten de política o valores y luego mostrar una parte muy infantil al tomar malas decisiones. El camino hacia la madurez no es una línea recta es más una línea con altas y bajas, también pueden mostrar diferentes grados de madurez dependiendo de las circunstancias. La impulsividad y ciertas conductas de riesgo pueden estar presentes cuando está con amigos o con la familia y la madurez cuando esté en el trabajo o en la escuela, así que cuando hables con él no pierdas de foco que aún no es un adulto al 100%, pero trata de aludir a esa capacidad de razonamiento que muestra en la escuela o el trabajo y comienza a tratarlo como mayor.

Un punto de conflicto frecuente en esta semanas se da por las diferentes expectativas y necesidades de convivencia que tienen los miembros de la familia, los hijos que están en preparatoria o en la Universidad, antes de la contingencia solían pasar todo el día fuera de casa incluso se quedaban a veces a comer y hacer tareas en o algún deporte en su escuela, ahora tienen que estar en casa todo el tiempo en ocasiones compartiendo habitación con alguien más, ayuda a tu hijo adolescente a tener tiempo a solas dentro de la casa y a que logre seguir sus rutinas por ejemplo; sus clases y tareas, hacer ejercicio hablar con sus amigos o pareja. Si te está resultando muy difícil conectarte con tu hijo adolescente porque se la pasa ensimismado en sus actividades, acércate y trata de entablar una conversación sobre las cosas de su interés, pregúntale cómo le están pasando sus amigos ante el confinamiento. Empatiza con sus necesidades y trata de ser flexible particularmente en estos días, ser flexible no quiere decir que lo dejes dormir todo el día o encerrarse en su habitación, búscalo intégralo en las conversaciones y pregunta su opinión, pero también dale su tiempo para estar a solas, para platicar con los amigos y para distraerse con algún videojuego. Una herramienta que te puede ser de utilidad si tienes hijos adolescentes, es la “Junta familiar” tiene la ventaja de que todos los participantes tienen la oportunidad de expresar su punto de vista y favorece la cooperación.


A continuación, te describimos los pasos a seguir para tener una Junta familiar.


1. Convoca una Junta familiar para hablar sobre alguna situación problemática y encontrar una solución, la idea es que todos los integrantes sean escuchados pero no que sea una decisión democrática, papá y mamá o quienes cumplen esa función, tienen más peso en la decisión.


2. Plantea el problema que tienen, por ejemplo: los padres tienen que trabajar y no logran hacerlo porque hay muchas interrupciones o los hijos pelean por los videojuegos hablen acerca de porqué es esto un problema, a quienes afecta y de qué manera.

3. Hagan una lluvia de ideas sobre posibles soluciones donde todos los miembros de la familia participen y escribe las ideas que cada uno vaya dando, si tienes un pizarrón en la casa puedes usarlo o escribir en un rotafolio o libreta.

4. Recuerda que en una lluvia de ideas, todas las opciones son bienvenidas pueden aprovechar para divertirse un poco con ideas extravagantes o imposibles cómo, que papá y mamá se vaya a vivir a otra casa o como que nos compren una consola cada quien.

5. Una vez que hayan terminado de dar ideas, lee en voz alta cada idea discutan los pros y los contras.

6. Escriban una posible solución al problema, pueden combinar varias de las ideas que se dieron; trata de que el acuerdo tenga un beneficio para cada una de las partes.

7. Elaboren un contrato donde se establezca a qué se compromete cada quien, asegúrate que sea muy claro y específico todos firmen incluye una fecha en donde se llevará la siguiente junta familiar para revisar cómo ha funcionado el nuevo acuerdo.

8. Pega el contrato en la puerta del refri o en algún otro lugar donde todos lo puedan ver.

9. Cuando llegue la fecha de la nueva junta familiar, revisen si tienen que hacer alguna modificación al contrato, si ha funcionado bien pueden plantar alguna otra situación que se necesite hablar.

Para que resulte exitosa su junta familiar, asegúrate que sea corta entre 15 y 30 minutos. Anima amablemente a todos a participar pero no los obligues y establece algunas reglas básicas a seguir durante la junta; cómo se respetuosos, tomar turnos al hablar, nos no usar electrónicos durante la junta etc.

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