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Cómo dar órdenes que funcionen


Sí has llegado al extremo de los gritos con tus hijos porque no te obedecen te ofrecemos unos consejos de la Lic. Hanna Kahn y la Lic. Lily Montemayor que te ayudarán.


Es importante tener una rutina porque permite a los niños saber, que va a suceder después y así ser más obedientes, además de darles orden y estructura en su día a día.


Recomendaciones generales para lograr que los niños hagan caso, tener problemas con la obediencia es muy frecuente encontrar mamas y papas desgastados con niños que no hacen caso y un ambiente familiar donde hay gritos desorden y llanto. Esto desgasta la relación con el hijo, hace sentir culpables a los papás porque terminan gritándoles o pegando y también puede generar roces en la pareja.

Un niño que se siente amado quiere complacer a sus padres, por lo que es muy importante primero tener una relación positiva con los niños y asegurarnos de que se sepa y se sienta amado.

También es importante que los adultos se pongan de acuerdo y comuniquen al niño lo que se espera de él.

Algunas de las recomendaciones para que los niños hagan caso:


1. La primera es predicar con el ejemplo, los padres son los modelos de conducta de sus hijos. Por ejemplo; si queremos que los niños permanezcan sentados a la hora de la comida, es importante que nosotros también permanezcamos sentados. Si queremos que no usen maldiciones, debemos evitar decirlas frente a ellos.

Si no queremos que peguen, debemos evitar darles nalgadas.


2. Segunda recomendación, tener expectativas realistas sobre la conducta de un niño.

Debemos tener claro, que puede hacer un niño de cierta edad y tomar en cuenta que no siempre va a obedecer a la primera. Un niño que hace caso, sigue aproximadamente el setenta por ciento de las órdenes que se le dan. Esperar que siga el cien por ciento de las indicaciones a la primera, no es realista por ejemplo; pedirle a un niño de cuatro años que permanezca sentado y en silencio le largo período de tiempo, no seria adecuando porque no lo va a poder hacer, pedirle a una niña de 8 años que cuide a su hermanito de 2 durante una tarde, va a resultar muy difícil e incluso peligroso. Para algunos niños puede ser molesto recibir órdenes todo el día, reciben órdenes en su casa y recibe ordenes en su escuela.


3. Tercera recomendación, selección las órdenes más importantes, enfocate en ellas y no las des todas al mismo tiempo, por ejemplo; si le dices a un niño recoge tu cuarto, métete a bañar y termina tu tarea probablemente fracase en las tres, sería más adecuado dependiendo de la edad del niño decirle, por ejemplo; por favor cuelga la ropa que está en el piso y una vez que lo haya cumplido puedes darle las gracias y pedirle otra cosa.

Esto de dar las gracias cuando el niño ha hecho lo que le pedimos es muy importante.


4. Cuarta recomendación, motiva la conducta que quieres ver. Los niños en terapia con frecuencia se quejan de que sus padres solo se fijan en lo malo y no en todas las cosas que si hacen bien.

Una forma de promover conductas positivas, es poniéndoles atención y reconocer cuando el niño hace algo que nos gusta. Eso favorece la buena relación entre padres e hijos porque ayuda a mantener la balanza en lo positivo, se recomienda que por cada cosa negativa que le decimos al niño, tenemos que decir cinco cosas positivas para que se mantenga en buenos términos la relación. La forma en que damos una instrucción influye en que el niño la obedezca o no. El dar una indicación de la forma que les vamos a recomendar, toma tiempo y lleva más trabajo. Pero aumenta la probabilidad de que el niño haga caso. Y evita muchos problemas en la relación con los hijos.


Vamos a describir la forma más efectiva para dar una indicación en seis pasos:


1. Elegir el momento adecuado. Cuando das una orden busca el mejor momento, por ejemplo: Si tu hijo está viendo la televisión, le puedes anticipar que cuando termine su programa tiene que bañarse o si llega muy cansado de la escuela puedes decirle... Tienes media hora par descansar, después vas a hacer la tarea, si sabes que a las 5 empieza su caricatura favorita, puedes establecer la hora de tarea a las 5:30 cuando su programa haya terminado.


2. Para una buena indicación, es acercarse al niño al dar una indicación, acércate y míralo a los ojos, asegurarte de que te esta escuchando e incluso puedes agacharte para estar a su altura. Un error frecuente es dar indicaciones desde otra habitación, esto se presta a que el niño diga que no escuchó.


3. Dar la iniciación en pocas palabras con voz amable y firme, dile a tu hijo lo que quieres que haga y evita los sermones. Por ejemplo: quiero que recojas tus libros y los pongas en tu mochila. Un error frecuente es decir, ¡Ay! siempre dejas tus libros tirados o también a veces decimos, Puedes recoger tus libros por favor? Si haces una pregunta puedes estar abriendo la puerta a que digan que no. Los niños pequeños incluso pueden confundirse y no saben si les está


s pidiendo sugiriendo u ordenando. Tu voz tiene que ser de autoridad y firmeza pero no amenazante ni enojada.


4. Una vez que has dado la indicación, permanece ahí hasta que el niño empiece obedecer es importante quedarte en el lugar donde está tu hijo, para que sienta la presión con tu presencia y para asegurarte que que va a obedecer. Si tu le dices a un niño, has la tarea y te vas a trabajar... es probable que regreses y aún no haya empezado, por lo que es necesario quedarse a verificar que la inicio.


5. Supervisar que se haya cumplido la orden, si le diste la instrucción de que hiciera la tarea y te dice que ya la hizo, es importante que te la muestre y verificar que la hizo adecuadamente, éste punto es muy importante porque podemos dar muchas instrucciones pero si no supervisamos y verificamos que las hayan cumplido, el trabajó de haberlas dado va a ser en vano.


6. Agradece o felicita al niño por cumplir lo que le pediste. Con esto se sentirá bien y se dará cuenta de que estás al pendiente y se sentirá motivado a seguir haciéndote caso.


Aunque dar las instrucciones siguiendo estos pasos implica dedicarle más tiempo y trabajo, a la larga se favorece una mejor conducta y se previenen discusiones. Para que quede más claro y uniendo todos los pasos. Vamos a imaginarnos que llega la madre a su casa y su hijo trae el uniforme y no se lo quiere quitar. Para dar una buena instrucción, la madre tendría que acercarse verlo a los ojos y decir; hijo, quiero que te quites el uniforme y lo pongas en él bote de la ropa sucia ahora, la madre permanece junto a el hijo hasta que que él lo hace y después le dice muchas gracias hijo, lo hiciste muy bien. Una vez que él niño lo ha hecho ahora si, puede darle otra instrucción. Recomendamos que para que se convierta en un hábito tiene que hacerlo todos los días, hasta que lo haga de manera natural.


Resumiendo:

  1. Predica con el ejemplo.

  2. Ten expectativas realistas.

  3. Elige tus batallas.

  4. Motiva la conducta adecuada.


Y recuerda los 6 pasos para dar una buena indicación:

  1. Elige el momento adecuado

  2. Acércate al niño.

  3. Con voz amable y firme da una indicación corta.

  4. Permanece ahí, hasta que empiece.

  5. Supervisa que cumplió lo que le pediste.

  6. Agradece o reconoce el cumplimiento de la indicación.





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